Rocío Sánchez

Sobre mí

Esa niña era yo

Rocío Sánchez

A los 36 años abracé una almohada como si fuera mi niña interior: una niña de rulos color miel. Días después, viendo jugar a mi hija mayor apoyada en el marco de una puerta, lo entendí: esa niña era yo.

Mi propio proceso de trabajo con mi niña interior cambió mi manera de relacionarme conmigo misma. Comprender lo vivido fue importante, pero también tuve que aprender a reconocer mis necesidades, escucharme y acompañarme de otra manera. El linaje madre-abuela, el despertar de conciencia, la maternidad y la pandemia me llevaron a dejar la ingeniería para dedicarme a este camino.

Soy chilena, autora del Oráculo de Mi Niña Interior y creadora del Método AFLORA. De mi experiencia personal y de mi deseo de que otras mujeres también puedan vivir con más libertad nació AFLORA: no para dejar de tener heridas ni para convertirnos en adultas perfectas, sino para aprender a reconocer cuándo una herida se activa, dejar de vivir gobernadas por ella y desarrollar nuevas formas de cuidarnos y elegir.

Si eres la adulta que no tuviste, tu niña interior te devuelve tu autenticidad y tu soberanía.

Mi propósito

Ninguna mujer merece vivir esclavizada por sus heridas. Todas merecemos aprender a cuidarnos, dejar de repetir el dolor y construir una vida en la que podamos ser quienes somos y vivir lo que anhelamos.

Mi historia en 10 momentos

  1. 1

    La aventura comienza

    Estudié Tecnología en Alimentos, pero pronto sentí que la vida tenía algo más para mí. A los 23 años hice las maletas y me fui a Jerusalén, Israel. No, no soy judía. 😅

  2. 2

    Una vida lejos de casa

    Durante casi tres años limpié casas, trabajé de mesera y viví una aventura que me cambió la mirada. Hasta que, en un viaje a Chile, decidí quedarme.

  3. 3

    Volver a empezar

    Estudié Biotecnología Industrial e Ingeniería en Gestión Ambiental. Entre clases, trabajos y mi querido Chai Latte con leche de soja y syrup de coco, fui construyendo mi camino profesional.

  4. 4

    El amor también transforma

    Me casé, me divorcié y volví a enamorarme. Cada experiencia me enseñó algo sobre mí y me recordó que, a veces, crecer significa atreverse a elegir de nuevo.

  5. 5

    La llegada de Dominga

    Con mi hija emergió una versión de mí que no conocía. La maternidad removió mucho más que mi rutina: abrió una puerta hacia una parte de mí que todavía necesitaba conocer.

  6. 6

    Un despertar inesperado

    Después de atravesar una depresión posparto, volví a la ingeniería. Pero algo dentro de mí seguía llamando. Ya no me bastaba con hacer lo que sabía hacer; necesitaba descubrir lo que había venido a compartir.

  7. 7

    La búsqueda del alma

    Me abrí a nuevos caminos: ThetaHealing, Registros Akáshicos, Reiki, numerología, oráculos y otras herramientas. Poco a poco, fui soltando la ingeniería para dedicarme al acompañamiento terapéutico.

  8. 8

    Compartir lo aprendido

    Publiqué mi Guía Rápida de la Felicidad, con los 10 pasos que me habían acercado al amor propio. Después profundicé en la biodescodificación, el árbol genealógico y el transgeneracional, mientras seguía explorando mi propia historia.

  9. 9

    Un encuentro que lo cambió todo

    Al trabajar en mi relación conmigo misma, con mis padres y con mi hija, comprendí cuánto de nuestro presente merece ser mirado con consciencia. De ese recorrido nació el Oráculo de Mi Niña Interior, una herramienta para acompañar a otras mujeres en su propio encuentro.

  10. 10

    El camino hacia mi autenticidad

    Mi búsqueda me llevó a la sabiduría tolteca y a The Path to Authenticity, donde tuve el honor de aprender de Don Miguel Ruiz y sus hijos. Fue una experiencia que transformó mi manera de vivir y de entender la autenticidad.

Y así, entre búsquedas, cambios de rumbo y muchos despertares, fui encontrando algo que hoy le da sentido a mi camino: acompañar a otras mujeres a dejar de vivir esclavizadas por sus heridas y construir una vida en la que puedan sentirse, por fin, de su propio lado.